Concurso fotográfico
He presentado dos fotos para el concurso "Mirada e Luz" de Caixa Galicia.
Si podeis, pasad un momento a votarme:
Lectura.

Guerrero del Sol

Muchas gracias.
La mayoría de la gente prefiere la certeza a la verdad


Jurar o prometer los cargos públicos ante el crucifijo me parece una contradicción. La muerte de Jesús de Nazaret en la cruz no respondióa la voluntad de Dios, como frecuentemente han predicado las iglesias cristianas, sino que fue la aplicación de una condena impuesta por las autoridades religiosas y políticas por su afilada crítica de la religión, su transgresión sistemática de la ley, su permanente conflicto con el poder político y su práctica liberadora, socialmente revolucionaria, políticamente desestabilizadora del orden establecido, religiosamente subversiva y desacralizadora del poder.Juan Jose Tamayo en El PaisEs necesario preservar el crucifijo, símbolo de un cristianismo liberador y comprometido con los excluidos, de cualquier uso y abuso político, manipulación partidista y legitimación del poder. Me parece un sarcasmo que quien fuera crucificado por blasfemo, heterodoxo y subversivo sirva de legitimación de las actuaciones políticas de quienes van a ejercer el poder. Es una contradicción en toda regla y una desnaturalización de la muerte de Jesús de Nazaret. Los dirigentes eclesiásticos y los creyentes de las diferentes iglesias cristianas deberían ser los primeros en levantar la voz contra el uso y abuso del crucifijo en ceremonias de carácter político y de reclamar su supresión en actos institucionales.
El cierre o paro patronal, también conocido por su nombre inglés de lock-out (literalmente "cerrar y dejar fuera", expresión utilizada en inglés para referirse al apagado o puesta fuera de servicio de una máquina) es una medida de acción directa que consiste en la paralización total o parcial de las actividades de uno o varios establecimientos o actividades económicas, por decisión del empleador.[1] A diferencia del derecho de huelga de los trabajadores, internacionalmente no hay ninguna norma que reconozca al paro patronal como derecho. El cierre patronal puede estar dirigido contra los trabajadores, para forzarlos a aceptar determinadas condiciones de trabajo, o contra el Estado,[2] con el fin de forzarlas a cambiar determinada política pública, o como expresión de descontento contra determinado gobierno.Los que están parando estos días (transporte, pescadores) son los empresarios, aunque, en muchos casos, sean también ellos mismos trabajadores. La reivindicación no es para pedir derechos de los trabajadores (como fueron otras huelgas de transporte en el pasado reclamando mejores jornadas), sino para reclamar que sus empresas (aunque sean de un solo trabajador) no den pérdidas.
Por suerte, el amanecer del cuarto día trajo una ligera mejoría. Seguía la niebla, pero al menos había dejado de nevar. Decidimos arriesgarnos al día siguiente con la ruta de Aliva. Recogimos lo que nos quedaba y, de mañana, emprendimos el camino. Esta foto es del descenso. Yo soy el tercero, con el gorro rojo.